El siguiente texto lo replico porque me parece un atentado a los derechos humanos, a los pocos “huevos” y perdón que lo diga así, en matar a alguien por la espalda y no darle chance a defenderse, llevarse cosas materiales y sin importarles que quede gente viva y botarlos como que fueran animales, aunque ni a los animales se los trata así.
Yo tengo mi corazón en Colombia, mi padre fue colombiano, pero eso no me pone en la posición que esta mucha gente de ese país, que lastimosamente se han dejado comer el cerebro y están engañados con que Estados Unidos/Bush es lo mejor y que la unión con Uribe les va a traer buenas consecuencias, me da pena porque creo que uno cuando esta fuera del cuadrilatero puede observar mejor las cosas, y sé que no vivo allá para saber lo que las personas sufren con la guerrilla, pero el fin no justifica los medios, oigase bien, “EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS”, acaso el matar o exterminar a la “plaga” nos hace mejores, o hagamonos la pregunta: En este caso ¿quién es la plaga?, ¿quién es el matón a sueldo? capaz que meditandolo desde estos cuestionamientos diría yo, que por lo menos los subversivos tienen motivos (correctos o no) pero luchan por algo en lo que creen. El presidente Uribe que ha hecho en todo este tiempo’ se ha dejado ganar la película por Chávez, al ser otro presidente el que logra rescatar la vida de colombianos secuestrados por años y él en todo este tiempo, no ha logrado concretar nada, pero lean esto que me enviaron hoy al correo electrónico de ELOY ALFARO/CAPACITACIÓN CAMAREN, que no se quienes serán, que puede ser verdadero como falso, pero así como se el gobierno colombiano saca a la luz cosas que les conviene para tratar de maquillar el horror que cometieron en tierras ecuatorianas, recibe su merecido con textos que pueden ser erróneos, pero que al fin terminan destruyendo la poca credebilidad que la gente puede tener de él.
Aprenda a escuchar, ver, olfatear, reveer y analizar Sr. Uribe, no se quede en su metro cuadrado, saque la nariz de vez en cuando para que mire a su alrededor y atienda y entienda su país y la realidad en la que viven.
Bueno ahí les dejó el texto:
Uribe, la guerra y la diplomacia
La tarde de ayer, el presidente Rafael Correa, en la rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Seguridad Nacional (COSENA), llamó psicópata al presidente colombiano, por la masacre en nuestro territorio. Ante esto surgen algunas preguntas que deben llevarnos a profundizar el debate sobre el concepto de soberanía, tan pertinente en los actuales momentos.
¿Quién es Uribe y por qué odia a las FARC?
Álvaro Uribe Veles (AUV) es hijo de un rico hacendado de Antioquia. En el libro titulado “biografía no autorizada de Álvaro Uribe Veles” Joseph Contreras (2002), dice se presume que “el padre de AUV fue asesinado por las FARC, por resistirse a un secuestro“. Pero el mismo libro pone en duda que hayan sido las FARC las responsables de la muerte del padre de Uribe. Se especula que fue una disputa entre narcos por mala repartición de dineros. El libro pone en evidencia la relación del padre y el hijo con el cartel de Medellín y Pablo Escobar en los años 80. Esa relación con el narcotráfico explicaría su actual condescendencia con los paramilitares que se encuentran en el Congreso y en las Fuerzas Armadas colombianas. Estos son los orígenes de Álvaro Uribe y su odio a las FARC. Desde esa postura, hay que entender que la guerra desatada por este gobernante, se sustenta en la venganza.
La venganza como razón de guerra, es un retroceso en el desarrollo y pensamiento humanos. Actuar en función de la venganza deviene en seres amargos y sin compasión. Ese es el carácter del actual gobierno colombiano. En ese sentido la venganza deja por fuera cualquier razón, cualquier esfuerzo diplomático por una salida no militar, la venganza justificaría saldar cuentas sin importar dónde sea y quién sea. Siguiendo este razonamiento la venganza además, reclama acciones ejemplificadoras hacia los enemigos – pero no justificables – como la masacre en la frontera el fin de semana anterior. Desde esa i-lógica entrar a otro país, violando toda razón, para cobrar venganza es justificada.
Ese es el pensamiento que acompaña la acción y gestión del gobierno de Uribe frente a las FARC, a quien llama terroristas y nuestro gobierno no. Además siguiendo el razonamiento a partir de la venganza, cualquiera que defienda a los enemigos (preste su territorio o se entreviste con ellos), automáticamente se convierte en enemigo. El problema es que, esa absurda idea pone al Ecuador en medio, y no podemos, ni debemos caer en ese juego perverso: amigo – enemigo.
¿Cómo entender la diplomacia colombiana: garrote y disculpas?
Cuando se dieron los hechos del 11 de septiembre. Bush dividió el mundo entre aquellos que estaban a favor de su política y los que no, los unos se convertían en sus aliados y los otros en terroristas. Sólo ellos pueden calificar quién es o no terrorista. Desde entonces se aprobó el estatuto antiterrorista, que en su parte medular sostiene que arguyendo legítima defensa, un Estado puede tomar las medidas necesarias para proteger su integridad. Colombia asume su propio estatuto antiterrorista en el año 2004, este es muy funcional al estatuto aprobado por el senado norteamericano y discutido con posterioridad en el seno de la ONU en el 2006.
Según las palabras del Senador colombiano Juan Manuel Galán “Colombia actúa en legítima defensa dentro de lo establecido en las resoluciones 1368 y 1373 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidad, que indican que los países no pueden salvaguardar terroristas en sus territorios”
En el ataque del sábado 29, Colombia aduce legítima defensa y por eso invade, bombardea y masacra, en nuestro territorio. Bajo ese pretexto ¿la próxima vez debemos dejar que bombardeen Quito? Si eso hace en nuestro territorio, que hará en el suyo propio? Solo ahí entendemos los miles de desplazados que huyen de las masacres de Uribe y sus amigos paramilitares. Colombia asume la legítima defensa por sobre el derecho internacional humanitario del que es firmante y de muchos derechos más. Viola algunos acuerdos: irrumpe militarmente en territorio de otro país, deja sin atención – a la buena de Dios – a los heridos, no sepulta a los muertos, y no informa de la presencia de irregulares al gobierno ecuatoriano, prefiere violar la soberanía de un pueblo, miente, engaña y ofende al pueblo y al presidente de la nación agredida.
Después de ocurrida la masacre, los militares colombianos son quienes dan la cara oficial y no el presidente o miembros civiles del gabinete, que solo aparecieron al principio. Con lo que el mensaje, ante el Ecuador es absolutamente militar, no diplomático.
El Ecuador, desde que Colombia asume el estatuto antiterrorista ha sufrido 10 agresiones directas, de diversa índole. Durante 50 años de guerra en el vecino país, no se habían dado casos de abierta agresión a nuestro país. Esto sólo ocurre con y desde el gobierno de Uribe.
¿Es por nuestro bien que el ejército colombiano actúa así?
El discurso oficial colombiano es que debemos sumarnos a la lucha en contra de la guerrilla y que las acciones realizadas en nuestro territorio por parte del ejército colombiano están justificadas, pues nos quieren librar de ese mal. Es decir hay que agradecer la agresión.
El fin no justifica los medios. La masacre del día Sábado, se originó desde nuestro territorio… se originó con la información entregada desde la base de Manta – que lleva el nombre del General Eloy Alfaro – a 15 minutos de la sede de esta Asamblea. Desde ese lugar se interceptó el teléfono satelital usado por Raúl Reyes, y se entregó las coordenadas para el ataque, es decir desde Manta se participó satelitalmente en la operación. No hay que olvidarse que para el departamento de Estado Norte americano, la base de Manta constituye los ojos y oídos del Plan Colombia, que sabemos es un plan de muerte. Se supone que la base de Manta saldrá el año próximo. Pero en lo que resta del año, ¿cuántas masacres más coordinará en nuestro territorio? ¿cuántas en territorio colombiano? Siendo consecuentes con el principio de soberanía, urge cerrarla para evitar más muertes. Está en nuestro poder el hacerlo.
Es claro que Colombia quiere actuar con nosotros como lo hace USA con ellos. Es decir, quiere entrar en nuestro territorio como al patio de su casa, pateando al perro. Cuánta soberanía ha perdido el pueblo colombiano por la política Uribista que no dimensiona las implicaciones soberanas de los otros países ante sus acciones?
Como país… cómo debemos actuar?
§ La diplomacia colombiana es funcional a los intereses del departamento de Estado de USA. Es la diplomacia sustentada en el estatuto antiterrorista. Por ello urge a la Asamblea Constituyente actuar en dos sentidos: primero, exigir a las naciones Unidas la derogatoria de las resoluciones 1368 y 1373 del Consejo de Seguridad, pues permiten la agresión de unas naciones sobre otras, sin existir amenaza, violando todo derecho Internacional; segundo, que esta asamblea se pronuncie decididamente condenando el estatuto antiterrorista, por atentatorio a la soberanía de los estados y las personas, y por ello que el Ecuador no firme ningún convenio que semántica, directa o indirectamente esté relacionado con este estatuto.
§ A partir de las agresiones, evitar exacerbar nacionalismos y xenofobia. No se debe ni siquiera por un segundo, expulsar colombianos. Se requiere profundizar una política firme de solidaridad, con quienes huyen de ese gobierno, con los desplazados. Mostrar a la comunidad internacional que avanzamos en derecho humanitario, recibiendo a los colombianos y denunciando que Uribe no toma acciones frente a los desplazados, más bien los considera culpables y los criminaliza.
§ Acusar a Uribe ante los tribunales de la Haya, ante las Naciones Unidas, por ser responsable de la masacre ocurrida en nuestro territorio. El dio la orden y el asumió la responsabilidad de los hechos.
§ A las 3 mujeres sobrevivientes de la masacre, no se las puede acusar de nada, pues fueron encontradas en actitud de indefensión y no de hostilidad. Además son víctimas sobrevivientes de la masacre y no responsables, por lo que no se las puede judicializar. Además una vez que se encuentren en buenas condiciones, se debería otorgarles, si ellas lo solicitan, el asilo, pues está claro que si vuelven a Colombia al ser testigos de una masacre su vida está peligro. La combatiente de origen mexicano debería volver a su país, su situación es diferente.
§ Con todo esto, denunciar ante la comunidad internacional que a Uribe no le interesa el intercambio humanitario. No le interesa una salida pacífica al conflicto colombiano. No le interesan los desplazados en otros países. No le interesa mejorar las condiciones de vida de los colombianos. Le interesa y con fuerza cobrar venganza. Pero en medio de todo eso, están los países vecinos y su propio pueblo.
§ Finalmente este hecho es la oportunidad para empezar a “vivir el concepto de soberanía” que esta Asamblea discute. Es el momento de asumir la soberanía como la queremos y la soñamos. Es también el momento de vivir el país de acuerdo a nuestros sueños. Es el momento de que con el ejemplo de paz de nuestro país, demostremos que es posible construir horizontes más humanos.
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[...] grandes divisiones, al punto de que no he querido sino hasta ahora, luego de leer lo publicado por Cati al respecto [...]
Era muy largo para ser un comment
http://josesandovaln.wordpress.com/2008/03/06/el-conflicto-y-mi-conflicto/
[...] dije alguna vez en un post mi corazón esta divido entre Colombia y Ecuador, aunque no nací allá, pero me siento en parte [...]